ADLS - 281
Amidar, de Konami, año 1981.
Arcade primigenio, líneas que se cierran, enemigos que patrullan y esa tensión maravillosa de cuando un juego, con cuatro reglas y dos colores, te hacía sudar más que un boss final de los noventa.
Y, cómo no, han llegado 4 comentarios.
Los mismos de siempre, vamos.
Porque si quitamos al Comandante Laertes, que, a ver, huevos tendría si él no comentara, nos quedan tres jugadores.
Tres.
Tres héroes. Tres guerreros irredentos que, contra viento y marea, siguen ahí semana tras semana.
Tres titanes con honor, que aceptan el compromiso y no fallan.
Sabiduría, templanza, justicia y coraje son las virtudes que los adornan.
Un triunvirato clásico.
Una santísima trinidad del audio.
El muro de contención frente al silencio.
Mientras tanto, el resto del salón… bueno.
Digamos que tienen los huevos más gordos que el caballo del Espartero.
Mucho mirar, mucho asentir, mucho “sí, sí, esta semana participo”… y luego nada.
Pero en el fondo ya los conocemos.
Y los queremos así.
Con su silencio estructural y su entusiasmo diferido.
Sobre Amidar poco que añadir: es historia pura. Esos recorridos trazando rectángulos, esa sensación de estar pintando tu propia trampa mientras te juegas la vida en cada cruce. Un juego sencillo en apariencia y traicionero en ejecución. De los que parecen inocentes… hasta que te das cuenta de que te ha devorado media tarde.
El episodio, gracias a los cuatro de siempre, tiene cuerpo.
No es multitudinario, pero es digno.
Aquí no inflamos cifras ni maquillamos ausencias. Esto es lo que hay:
cuatro audios, tres guerreros constantes y un comandante que mantiene la disciplina.
Si algún día alguien más decide abandonar la comodidad del graderío y bajar a la arena, puede hacerlo en:
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🌐 https://rigorycriterio.es
Los comentarios en iVoox siguen siendo la gasolina del invento.
Porque esto. ya lo sabéis, durará exactamente lo que vosotros queráis.
Mientras tanto, Amidar, 1981,
cuatro voces,
y tres héroes sosteniendo el salón como si fueran columnas dóricas.
El resto…
ya aparecerán.
O no.
O yo que sé.