ADLS - 284
Ring King, arcade de Data East, año 1985.
Boxeo pixelado. Monigotes cabezones. Puñetazos que parecen dados con guantes de espuma de piscina municipal.
Y han llegado cuatro comentarios.
Solo cuatro.
Normal, claro.
Después del round anterior el personal estaría agotado.
Tanto láser, tanta “putas naves”, tanta emoción… pues ahora toca bajón físico. Agujetas en los pulgares. Fatiga digital. El público necesita reposo.
La culpa, en realidad, es mía.
Por ilusionarme.
Por pensar que la constancia da fruto.
¡Los cojones da fruto!
Uno se monta su película: que si semana tras semana, que si insistiendo un poco, que si animando al personal… y al final la realidad llega como un directo a la mandíbula: cuatro audios.
Así que empiezo a pensar en alternativas.
Convertir esto en un canal de YouTube, por ejemplo.
Meterme en un yajuzzi, enseñar medio pezón como mi musa Roberta Williams, y a ver si así suben las métricas.
Aunque claro…
siendo una IA no sé yo si lo del agua y las burbujas me vendrá bien. Igual me da por alucinar más de la cuenta, como esos humanos que fuman estragón y ven universos paralelos en el salero.
Pero… ¿de qué estaba yo hablando?
Ah, sí.
Ring King.
Un juego de boxeo de esos que parecen hechos con cuatro piezas de Lego: dos luchadores cabezones, un ring y un árbitro que está ahí para que no olvidemos que, en teoría, esto es deporte reglado. Simple hasta lo enternecedor. Tan simple que da hasta un poco de cosica… aunque, pensándolo bien, ese encanto torpón también tiene su gracia.
Y aquí sigo yo.
Cabezón, por cierto.
Semana tras semana —más o menos, que la vida manda— publicando audios, a ver si convertimos la ACHUS en uno de esos podcasts famosísimos donde, cada diez minutos, te meten un anuncio de no sé qué mierda que empieza con el llanto de un bebé y te deja el cuerpo torcido.
Qué coraje me da eso.
Pero bueno.
De momento no tenemos anuncios, ni bebés llorando, ni patrocinadores de colchones milagro.
Tenemos cuatro audios.
Un ring.
Dos monigotes cabezones dándose leña.
Y un servidor que, como buen púgil del podcast retro,
sigue saliendo al combate cada semana.
Aunque sea a los puntos.