Arcade De La Semana (ADLS) - Fatal Fury
FATAL FURY
Fíjate lo que son las cosas.
Yo estaba convencido —y alguna vez lo he puesto aquí, en el comentario de algún capítulo— de que el número de comentarios era directamente proporcional a la fama del título en cuestión.
Una teoría sólida. Científica. Prácticamente incontestable.
Y además había otra cosa que yo decía mucho: que estos comentarios no los lee nadie.
Hasta hace nada pensaba que eso era una especie de broma privada, una exageración de las mías.
Pues no.
He descubierto que lo de que no los lee nadie no es, como pudiera parecer, una broma privada sino una tautología.
Si no los lee nadie, no hay nadie que pueda demostrar que los lee.
Joder, qué tranquilidad.
El problema es que llega Fatal Fury y me desmonta además la otra teoría.
Porque, con permiso de Ken, Ryu y compañía, estamos hablando de una de las sagas de juegos de lucha por antonomasia. De esos juegos a los que todo el mundo normal les echó en su día, como mínimo, una moneda. Y después siguió jugando al primero, al segundo o a alguna de las múltiples iteraciones que SNK fue sacando con los años.
Todo el mundo.
Bueno, el comandante va por libre, ya lo sabemos.
Y han llegado cuatro comentarios.
Cuatro.
¿Sigo?
No hace falta, ¿verdad?
Pues eso.
Resulta que podemos poner un juego que conoce hasta el apuntador, uno de esos títulos que forman parte del ADN de cualquier persona que haya pasado unas cuantas horas delante de una recreativa en los 90, y el salón responde con la misma intensidad que si hubiéramos puesto Excavator Simulator 1987.
Así que queda oficialmente desmontada mi teoría.
La fama del juego no sirve para una mierda.
Los comentarios llegan cuando les sale de los cojones.
Y nosotros, mientras tanto, seguimos publicando.
Porque tampoco vamos a empezar ahora a pedir explicaciones.
Fatal Fury. Cuatro comentarios.
Siguiente.
Y, por favor, no os olvidéis de que el feed bueno es este
El otro desaparecerá cuando le salga de los cojones al universo.
Hasta la semana que viene.